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13 de febrero de 2017 2

Carta a mi yo porrero

Confesiones - jaime chicheri

Mis amigos lo saben: he sido un ‘fumao’.

Mucha otra gente no y no me importa compartir lo que estoy a punto de hacer con ellos (vosotros).

Muchas veces pienso en relación a muchas actuaciones de mi vida: si habría hecho lo mismo ahora que tengo más experiencia. Y sobre el mundo de la droga, como es lógico, también hago esta reflexión.

Cuando pienso en ello tiendo a imaginar a mi yo actual hablando con mi yo del pasado o escribiéndole una carta. Y de eso va esta reflexión que os traigo hoy: ¿que le diría mi yo actual a mi yo del pasado en el tema de las drogas? He decidido probar y escribirme este post.

No es la primera vez que me escribo: en este artículo ya hablo de algo que me escribí a mi mismo y obtuve muy buenos resultados. Pero aquella vez el objetivo era conseguir algo y, en esta ocasión, me escribo sobre algo ya conseguido.

Nota: esta carta ha sido una modificación sobre algo que escribí una vez a alguien muy importante para mi que lo necesitaba.

Hola Enano,

Como ya estás entrando en un mundo de mayores hay que hablarte como tal y, por este motivo, me he decidido a contarte una historia: la mía, y la tuya.

No quiero con esta historia decirte lo que tenéis que hacer, simplemente quiero darte una perspectiva de alguien que sabe todo por lo que vas a pasar en los próximos años.

El enganche

Mi infancia fue muy similar a la tuya: una urbanización llena de niños con los que jugar, piscina, etc. A mis 14 años vi mi el primer porro y a partir de entonces el hachís y la marihuana empezaron a entrar cada vez más en mi vida.

Tuve mucha suerte: no se por qué pero desde pequeño le tenía una manía terrible al tabaco. Tan terrible que no podía ni coger un paquete. Esto hizo que yo no empezase a fumar tabaco hasta los 19 años y que, a pesar de vivir rodeado de fumadores de tabaco y de porros, no probara uno hasta esa edad.

A pesar de la suerte que tuve de empezar tarde me enganché al tabaco y al hachís como el que más.

Recuerdo que mi primer paquete de tabaco me lo compré solo. No quería ver a mis amigos riéndose de mi con mis primeras caladas. ¿Por qué lo hice? Sinceramente creo que fue más por curiosidad que por pertenecer a un grupo, ya pertenecía a varios, no me trataban diferente por no fumar ni una cosa ni la otra, por lo que si tuviera que pensar en una razón fue la curiosidad.

La primera calada es terrible, no me mareó (a otras personas que conozco si) pero el sabor era vomitivo. Aún así decidí seguir forzándome a ello y juro que no se por qué. Creo que quizás era porque, aunque en mis grupos ya me aceptaban, quería ser más como ellos ¡Fíjate lo fácil que es! No hace falta que te rechacen, no hace falta tener problemas en casa, no hace falta que te fuercen… Es muy sencillo caer.

A partir de ahí ya todo entraba más fácil: del tabaco al porro fue muy sencillo. De hecho voy a remontarme unos años más atrás: Antes de fumar tabaco ya fumé otra cosa. Pasé un año en estados unidos y en la familia en la que me alojaba había un chaval de mi edad. Era digamos que un poco “nerd” pero era skater, no era un chaval muy popular en su colegio pero el trataba, a través de la práctica del skate, de entrar en esos círculos. Empecé a patinar con el y un día me propuso fumar, pero no marihuana ya que, al no ser popular no tenía acceso a los dealers, sino orégano y otras especias ¡liados en postits y con pipas (bongs) hechas con botellas de agua y bolígrafos! A pesar de lo ridículo de la situación yo, por acercarme más a el y quizás también por curiosidad, accedí y esa vez fue la primera vez que fumé “un porro”.

Anécdotas a parte ya tenía dos experiencias: el tabaco y el pseudo-porro. Mi primer porro de verdad vino poco después de mi primer cigarro y la valentía me la dio el alcohol en una fiesta.

El ciclo de vida de los porros

Inicios felices (pero breves)

Tu primer porro es como tu primer cigarro. Toses un montón, si te tragas el humo te mareas y estas tan preocupado de controlar el pedo que realmente no eres capaz de disfrutar de los posibles beneficios que tiene esta sustancia.

Pero, al igual que con el tabaco, sigues dándole más oportunidades e incluso mayores porque mientras que el tabaco no altera tu estado mental (salvo la ansiedad de la cual te hablaré luego) los porros si lo hacen.

Hay variedades que te activan y variedades que te relajan pero todas cambian tu estado de ánimo y absolutamente en todos los grupos de amigos que he tenido los porros han separado a la gente (tengo la suerte de haber tenido muchos y mantenerlos: 2 colegios, un internado, Londres, Amsterdam, Estados unidos, Urbanización…). Y aquí tienes la primera lección de esta carta: que sepas que, por el hecho de fumar porros, vas a sacrificar a esos amigos con los cuales pasas estos momentos tan felices. Ahora mismo, mientras escribo esta carta, te estoy recordando en la urba, correr, gritar, ¡jugar! No sabéis la envidia que me das, y tu con tanta prisa por crecer…

Los primeros porros son geniales, no por el efecto, sino por el vínculo que crean entre personas. Y esta es la segunda lección: este vinculo se crea entre personas que no tienen una autoestima muy alta, que no tienen un objetivo en la vida, que se han rendido, que no quieren luchar… Pero lamentablemente es así, no es que sean / seáis malos, o peores que otros, es simplemente que estáis en una edad en la que vuestra mente crece y empieza a pensar por si misma pero estáis limitados por la dependencia que tenéis de vuestros padres y por reglas cuyos motivos aún no entendéis y que tenéis que aceptar porque si. Es una edad tremendamente difícil. Lo fácil es decir (y más en vuestra generación): para qué estudiar si no hay trabajo y echarte unos porritos para no pensar.

Pues lo siento chaval pero no hay mas huevos. Es lo que os toca vivir. Yo he pasado por ello y siempre digo que si no hubiera sido por mi madre estaría debajo de un puente como un yonki. Y de hecho ella nunca supo de mi adicción al hachís pero si no llega a ser por su persistencia en hacerme ver mi potencial y por su empecinamiento en enseñarnos todo tipo de hobbys yo hubiera acabado así. Y aquí tenéis la tercera lección: hobbys, estudios: Son quizás las dos cosas más importantes de vuestra vida. Los estudios van a dar un sentido a tu vida (y no hablo de universidad, ¡te hablo de que si quieres estudiar cómo aprender a manejar youtube para ser el mejor Game Tester del mundo lo hagas!) Y los hobbys te van a dar unas satisfacciones que no encontrarás ni con el colocón de la mejor hierba del mundo.

Adaptación e inmunidad

Llega un momento (y no tarda mucho en hacerlo) en el que el efecto de risas que te provoca desaparece. Necesitas fumar más para alcanzar el mismo efecto. Empiezas a rallarte y prefieres fumar solo a hacerlo con amigos.

Empieza a llegar la apatía, no quieres hacer nada y este es el momento más peligroso. No te das cuenta de que llega, tu le llamas “relax” y lo transformas en algo bueno. El problema es cuando, con 33 años como me ocurrió a mi te das cuenta de que llevas 13 años cuyo único hobby es el hachís.

Y dentro de lo que cabe yo tuve la suerte de tener a mi madre. Estudié una carrera fumando porros y os aseguro que no fue ni fácil, ni grato tener que dedicar más horas que cualquiera a preparar un tema, monte mis negocios mientras fumaba ¿qué hubiera conseguido si no hubiera fumado? Pues sinceramente te diré que desde que dejé de fumar he creado más proyectos y tengo más actividad y diversión en mi vida que en los 13 años que estuve fumando a diario.

Y aquí tenéis la cuarta lección: Una persona como yo, que ha sido el mayor fumador de porros y que es consciente de lo fácil que es caer en esta trampa, no puede decirte que no lo hagas. Sería ridículo pero si que puedo darte un consejo que quizás sea el más importante de toda esta carta: Si decides fumar (cosa que no aconsejo) no dejes que esta sustancia domine tu vida, haz que sea algo especial, casi un ritual que hagas de forma muy puntual (y no estoy hablando de uno al día). Como te comento el efecto que puedas encontrar positivo (la evasión, que tu mente vuele u otros) solo lo vas a encontrar si no se convierte en tu día a día.

Y la quinta lección es que yo me di cuenta con 33 años de que conseguía los mismos efectos que con un porro cuando nadaba: esa evasión, ese coco dando vueltas y creando cosas…pero de forma natural, no dañina y en la que yo tenía el control. Esto me lo llegan a decir a vuestra edad y no me lo creo. Nada como probar.

Esta fase es muy peligrosa, como comentaba, por los siguientes motivos:

  • Dependencia: Esto es terrible. Naces y ya dependes de tus padres, creces y dependes de tus padres y maestros y pronto empiezas a depender de un trabajo que te de ingresos mensuales para vivir. Entre medias puedes decidir si depender de más cosas como esta o no. Mi dependencia ha sido terrible: inicialmente fumaba tabaco y porros, decidí dejarlo todo con 25 años y estuve unos meses sin fumar hasta que un día un amigo trajo un hachis del que hablaban maravillas. yo llevaba una vida de desintoxicación genial: deporte, risas, amigos… Recuerdo que fue, darle una calada a ese hachis, empezar a emparanoiarme, a ir más lento, a creer que todos me miraban y me juzgaban (al 90% de la gente que fuma de forma habitual le pasa) e irme a casa, comprar porros y volver a encerrarme. A partir de ahí es cuando te cuento que estudié mi carrera fumando porros. Mintiéndome a mi mismo y a los demás diciendo que “yo solo fumaba porros y no tabaco” y realmente me fumaba alrededor de diez, sino más, al día, mezclados con tabaco.Y mi salida fue esa: fumar solo tabaco. Un niño que lo odiaba y que no fumó hasta la veintena adicto como el que más: sin poder dar una conferencia sin fumar antes, sin poder hablar por teléfono con un cliente sin tener un cigarro: ¡¡¡secuestrado!! ¡¡¡¡Auto-secuestrado!!!! Ahora llevo dos años sin fumar y he conseguido permitirme fumar solo en ocasiones especiales. Es decir, sigo fumando, sigo sintiéndome como un yonki., sigo siendo dependiente. Y aquí la sexta lección: debes saber que si das el paso no hay manera de que no vayas a ser un adicto dependiente. Es tu decisión pero estas van a ser si o si las consecuencias. (Nota: esta carta la escribí mucho antes de publicarla en este blog. ahora puedo decir que estoy totalmente fuera del tabaco ¿cómo? iré escribiendo en este blog sobe ello. He preferido mantener la carta lo más intacta posible.
  • Ansiedad: Este es el mayor sufrimiento del adicto y por lo que la gente, una vez que empieza, no puede dejarlo. La ansiedad es una sensación que te produce lo siguiente:
    • bloqueos: te sientes tonto, incapaz de razonar como antes. Esto genera inseguridad.
    • Sudores: estás como enfermo. Ve las películas Transpoting o El Pico. No como algo guay, sino como aquello en los que te podrías convertir. Es cierto, estoy comparando heroína con tabaco y porros. No te engañes: la ansiedad es esa sensación, con una la sufres bastante y con otra bastante más.

Permanencia

Tuve la suerte de conoceros una vida diferente a esta que estoy relatando: familia, hobby…Hubo un tiempo en el que pensé que esa permanente adicción me perseguiría toda la vida pero esa vida nueva me salvó. No ha sido todo un camino de rosas, he sacrificado muchas cosas, y aquí va la séptima lección (que son varias):

  • He perdido memoria, y te aseguro que era excepcional.
  • He perdido capacidad de concentración: y es algo que va a ser muy importante en tu vida hagas lo que hagas y te dediques a lo que te dediques tanto en lo personal como en lo profesional.
  • Fue una parte de problemas con parejas a lo largo de mi vida incluso sexuales debido a la apatía.
  • He perdido años de vida: deporte, crear proyectos, estar con amigos…
  • He gastado mucho dinero.
  • He pasado momentos muy malos: lo que denominamos “amarillos”.
  • He robado. No mucho, alguna cosita en casa para vender a los moros a cambio de unos porros.
  • Me he convertido en un dependiente de por vida. No activo, pero si pasivo.
  • No se que problemas me causará en mi madurez-vejez: ¿alzheimer? ¿demencia senil? No lo descarto y yo me lo he buscado.
  • Me ha llevado a perder el miedo a otras drogas. Por suerte no me han enganchado pero en un par de ocasiones he visto de cerca la muerte.
  • Me quitó la pasión por vivir. Vivía, pero de paso.
  • Me ha creado un gran desorden alimenticio y una continua frustración con mi peso y aspecto físico.
  • Ha bloqueado mi potencial durante muchísimos años. Espero que no te pase lo que a mi y pienses que “a los 32 años has empezado a vivir”. Yo que veía a mis ídolos: Jim Morrison, Jimmy Hendrix, Kurt Kobain y Janis Joplin (y otros del “club de los 27) como gente feliz y diferente he tenido la suerte de pasar de pensar “con llegar a los 30 me conformo” a decir “gracias al cielo a que he llegado a los 32 con ganas de vivir”. No han sido felices, os lo aseguro. El otro día escuchaba a uno de mis / nuestros chavales hablar de alguien y llamarle “motivao” como si fuera una crítica y me recordaba a que yo también era así. Octava lección: Por favor, hazme caso en esto. Cambia el chip. Eso que criticas por miedo a fracasar es lo que debes tratar de conseguir y cuando fracases debes tomártelo como un reto a superar.

¿Y todo esto por unos porro? Si, tajantemente si. Y no te lo dice alguien de oídas como espero que hayas podido apreciar. En este punto, enano, estoy llorando. Lloro por todo lo sacrificado, por todas las historias de terceros, porque me da rabia que con lo feliz que podrías ser elijas un camino  que hará que todo esto cambie.

Y es super difícil cortar, y es super difícil decir que no. Ni yo reaccione habiendo caído por un barranco y habiéndome salvado de un accidente del que un buen amigo no tuvo la misma suerte.

Complemento para los padres de chavales adolescentes

Puede que hayas leído esta carta y tengas miedo de enseñársela a tu chaval (no lo tengas, te aseguro que ha visto de todo ya). Si no lo tienes enséñasela y añade esto que yo añadí a aquella persona para la que la escribí inicialmente y que te recomiendo que le digas tu también, si es que te importa:

Pero chaval ¿sabes que?

  • Que aquí me tienes para cualquier duda que tengáis sobre cualquiera de estos u otros temas.
  • Que si tenéis la tentación de probar alguna cosa también estoy aquí, si hace falta, yo mismo seré tu chamán. Es terrible, pero lo prefiero antes de que lo hagas con un amigo sin experiencia.
  • Que si te pasa algo algún día pienses en mi como tu primera opción. No habrá represalias y si comprensión.
    Que si estás en el hoyo, en cualquier momento puedes recurrir a mi.

¿Me arrepiento de haber probado las drogas?

Ojalá no exisistieran. Pero en el mundo en el que estamos creo que el gran motivo que me animaría a deciros que “no me arrepiento” es poder escribiros hoy esta carta. Ya habéis leído mi historia. No ha sido, ni está siendo fácil precisamente vivir con eso. Es cierto que me ha hecho fuerte pero el precio que he pagado es muy fuerte.

Pero si me preguntas que si las volvería a tomar solamente por las sensaciones que producen os diría que no. Hay otras vías de llegar a sensaciones mucho más placenteras.

Te quiero y aquí estoy para lo que necesites.

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2 Comentarios para “Carta a mi yo porrero”

  1. Miguel dice:

    solo queria agradecerte que compartas similares pensamientos asi como.vivencia.que yo.con tan solo 28 años e tenido que vivir a diferencia de ti yo vngo de una familia humilde en un.barrio del extraradio y con un.padre con serios problemas con el alcochol hace bastantes años que se que tngo.un.problema.pero a quien.voy a engañar si se que cuando deje el.movil me voy a liar otro.para evadir mi situacion.en.lugar de enfrentarla.muchas gracias por compartir esto y t deseo.de corazon.que seas feliz pues lo nuestro.pasamos y no voy a ponerte excusas ya que t las debes saber todas simplementw.queria expresar mi.gratitud porque en.un.momento.de.bajona siempre.viene bien aunque no.sea correcto.que alguien paso y salio por lo que uno.pasa actualmebte y es mas se que mucha gente habra leido tu blog pero.no.tienen cojones a aceptar la puta realidad de nuevo deseo.ke.la vida t depare lo.mejor.posible igual ke deseo.podef dejar esta sustancia ke.en mente es tan.maravillosa pero.en.la.vida real.tanto.daño va a hacerme un saludo y un.abrazo.enorme desde barcelona.

    miguel

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