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10 de octubre de 2020 0

23 Reflexiones sobre el cambio

Hoy quiero contarte lo que he aprendido sobre el cambio; palabra que, para mí, se ha convertido en una de las más importantes de mi vida. No solo por conseguir cambiar lo que verdaderamente importa en mi vida sino porque, desde el 03/02/2020 un montón de locos que se hacen llamar RevenueKnowmads y que a día de hoy son 66 (conmigo 67), han confiado en mí para ayudarles en este camino.

Desde mi punto de vista, hay dos formas de ver la vida: la primera es hacerlo desde la cultura, desde lo que nos han enseñado y la segunda es hacerlo desde nuestra propia lógica.

Ver la vida desde el prisma de otros, sea un prisma “bueno” o “malo” (ya sabéis que no me gusta utilizar estos términos y de ahí las comillas) considero que es una manera muy pobre de vivir. Sin embargo, verla desde nuestra propia perspectiva consciente nos hará crecer mucho más.

¿Cómo podemos saber de qué forma estamos viendo la vida?

Sencillo, para tener una perspectiva consciente debemos estar / ser conscientes.

He querido empezar diferenciando estas dos maneras de ver la vida para tener una base sobre la que continuar este artículo en el que trataré de reflexionar sobre el cambio. El motivo es que, si queremos cambiar determinadas situaciones, debemos ser conscientes de ellas para poder hacerlo.

¿Cómo podemos cambiar las cosas?

Hay momentos en la vida en los que tenemos ciertas limitaciones pero, poco a poco vamos creciendo y eliminándolas. El ejemplo más básico es cuando somos pequeños. Cuando un niño llora, no es por tristeza, es porque quiere cambiar algo. Los adultos identificamos el lloro con tristeza y tratamos de “hacer callar” al niño cuanto antes, para que deje de sufrir. Pero ¿y si ese lloro es un desahogo o una expresión de su frustración debido a sus limitaciones?

Conforme los niños se hacen mayores, debemos dejar de intervenir en ese desahogo y dejar que ellos vayan buscando su propio cambio y consiguiendo logros. Debemos transmitirles el mensaje de que deben desahogarse para expresar su frustración y, una vez hayan mostrado esa frustración, haciéndoles ver que no es algo malo mostrar esa emoción, dejarles (si es necesario, orientarles) que generen su propio cambio. Esto ocurre también en el mundo de los adultos.

Si a un niño le has resuelto todo a lo largo de su vida seguirá llorando y buscando que otros le ayuden a generar el cambio de aquello con lo que no están a gusto. Si por el contrario, a un niño le enseñas que mostrar su frustración no es malo pero que tampoco resuelve aquello con lo que no está a gusto, poco a poco entenderá que, si quiere un cambio, es él quien debe provocarlo.

Conforme nos hacemos mayores, hay quien busca ser / estar consciente para cambiar las cosas y hay quien permanece esperando a que otros provoquen ese giro. Este artículo está escrito para ambos. A los primeros, espero poder ayudarles en sus reflexiones y a los segundos espero poder pincharles en el culo y que quizás vean que hay un mundo lleno de posibilidades y que no necesitan de terceros para alcanzarlas.

¿Qué opciones tenemos para conseguir ese ser / estar conscientes?

Solo hay una: buscar.

El problema es que cuando buscamos empezamos a seguir a gurús, religiones, leer libros, hacer retiros, meditar…

Pero de nada sirven estas cosas sin ser / estar conscientes.

Entonces, si necesitamos ser / estar conscientes para poder empezar nuestro camino hacia el ser / estar conscientes ¿nunca podremos empezar?

No, mi mensaje está enfocado a que sigamos a gente que está en el camino de ser / estar consciente, leamos y experimentemos pero todo ello tratemos de hacerlo de manera consciente.

Conozco a personas con una amplia cultura respecto al ser / estar consciente, pero que nunca han sido capaces de experimentarlo. Estas personas son las que, al final de sus vidas, piensan “¡qué rápido ha pasado y qué poco he hecho!”. No dejes que esto te ocurra a ti.

Nos enseñan que la vida son grandes hitos: da tus primeros pasos, tu primer diente, tu primera novia, tu primer kiki, apruebas en el colegio, sacas unos estudios complementarios, consigues un trabajo, te promocionan en ese u otro trabajo, te casas, tienes hijos, tienes nietos y mueres.

¿A quién no le han trazado este plan? ¿A cuántos se os ha caído el mundo encima ante un suspenso, un despido, un divorcio, la muerte de alguien de manera anti natural?

Nacemos y traemos de serie unas expectativas y entendemos estas como “lo bueno” y lo que no sigue ese camino es “lo malo”. Cuando “lo bueno” no ocurre o se tuerce, tendemos a pensar, por defecto, que “es malo”.

A continuación, te voy a dejar una serie de reflexiones e ideas que me han ido viniendo a la cabeza en mi proceso de búsqueda. No tienen un orden pero, al menos para mí, creo que tienen sentido. Espero que para ti también.

Por favor, trata de ser / estar consciente con lo siguiente que vas a leer. Este es un artículo que no recomiendo leer del tirón, quizás sería más útil, si leyeras de manera consciente un punto al día y reflexionases sobre él ¿te animas?

Ahí voy:

  1. Las cosas, los eventos, las situaciones, las personas… no son “buenas o malas”. Sencillamente SON.
  2. Si centramos nuestra vida en “los grandes hitos” nos llevaremos grandes frustraciones cuando no se cumplan y, aunque se cumplan, siempre pensaremos que podríamos haber apuntado más alto. Sin embargo, si entendemos que los cambios importantes ocurren en los pequeños hitos, los del día a día, y no en el “cómo hubiera sido mi vida si me hubiera casado” o “cómo hubiera sido mi vida si me hubieran dado ese puesto” o “cómo hubiera sido mi vida si hubiera nacido en una familia adinerada” nuestras frustraciones serán menos y menores, nuestro crecimiento, y en consecuencia nuestro cambio, será poco a poco y seremos conscientes de ello. Es por ello, por lo que te recomiendo seguir un diario en el que controles aquellos aspectos importantes de tu vida. Aquí te cuento cómo lo hago yo.
  3. En definitiva, no tener expectativas, nos ayudará a tener más libertad y maniobrabilidad en relación a los cambios que queremos para mejorar lo que nos importa. Pero cuidado, si no tenemos expectativas y tenemos mucha libertad, también tendremos un amplio abanico de opciones y podemos correr el peligro de o no elegir o, si elegimos, podemos pensar que podríamos haber elegido algo mas perfecto. A esto se le llama parálisis por análisis y no debemos dejar que nos ocurra ¿cómo hacerlo? Ya os he hablado en el pasado del concepto de “ecuanimidad” y aquí está la respuesta: vive sin expectativas pero, si te ves abrumado por las opciones, no dejes que éstas te paren. Es mejor lanzar una moneda al aire para tomar una decisión que no hacer.
  4. ¿Cuál es el enfoque que debemos tener a la hora de conocer aquello sobre lo que debemos priorizar nuestro cambio? Como te he ido diciendo, ser / estar consciente en los micro-momentos te hará conocer más en detalle tu vida y tu verdadero yo. Me he topado hace poco con el concepto de experiencia autotélica y me ha gustado su definición: experiencia autotélica es aquella en la que la recompensa obtenida se deriva del mismo acto de realizar la actividad. Es decir, la atención de quien la experimenta se centra en la actividad en sí misma y no en sus posibles consecuencias. Este concepto que hasta hace poco no conocía, me ha enseñado a no centrarme en lo que hago mal sino en potenciar lo que hago bien y respondiendo a la pregunta de “¿cuál es el enfoque que debemos tener a la hora de conocer aquello sobre lo que debemos priorizar nuestro cambio?” Creo que esta es una buena base: centrarte en potenciar lo que haces bien.
  5. Otros aspectos que debemos valorar a la hora de decidir el enfoque para elegir aquello que debemos cambiar, son aquellos que parecen obvios pero no lo son tanto. ¿A qué me refiero? ¿Vivimos desde el odio o desde el amor? ¿Desde el optimismo o desde el pesimismo? Ser / estar conscientes nos ayudará a entender las cosas como son y a cambiarlas, no hacia lo bueno o hacia lo malo términos que ya he comentado que no me gustan, sino más bien hacia “lo que aporta algo al universo”. Podemos hacer un cambio que personalmente no nos hace sentir “sensaciones agradables” pero que pueden aportar algo al universo. Esto sin duda nos repercutirá y es lo que llamamos Karma.
  6. Siguiendo con mi reflexión, creo que ser / estar conscientes del momento presente nos ayudará a no quejarnos de algo que haya ocurrido en el pasado o preocuparnos por lo que pueda suceder en el futuro. Si somos conscientes en cada momento del ahora, del momento presente, todo irá bien.
  7. Estamos condicionados por perspectivas que nos las dan todos aquellos que han influido, influyen o influirán en nosotros (nuestros padres, educadores, amigos, enemigos…). Estas perspectivas terminan influyendo en nuestro carácter y en nuestra mano está como fluye.
  8. Hablando de fluir, nosotros decidimos si queremos estancarnos, darnos contra una misma piedra una y otra vez o fluir, como hacen los ríos (como hacen los RevenueKnowmads 😀 ).
  9. El cambio, si no es por causas naturales, suele venir cuando estás desilusionado. La desilusión suele acontecer más en mayores que en pequeños ¿por qué? Quizás porque los más jóvenes ya llevan el cambio en sí mismos (un adulto no cambia tanto de un año a otro como un niño, ni física ni mentalmente).
  10. Los seres humanos no crecen humanamente porque no son conscientes de ello. No son conscientes de que ésta es realmente nuestra esencia y no tanto el crecer profesionalmente. La gente que se encuentra vacía es habitualmente la gente que no ha buscado este camino.
  11. Podemos elegir usar nuestra energía en encajar (lo que hace la mayoría) pero ¿y si la utilizamos en encontrarnos? He trabajado mucho en ello en los últimos años. Ya no encajo donde encajaba antes pero ¡soy tan feliz!
  12. Muchas veces no vemos a los demás como seres humanos: el recepcionista del hotel es alguien que está para atenderme, ese señor que hace ruidos molestos en el autobús es alguien que me molesta… Debemos “dar el rango de ser humanoa cada persona con la que interactuamos. Entender que tienen una historia como nosotros, debemos ser asertivos para ser humildes, debemos vivir en los valores humanos más profundos (la dignidad, por ejemplo). Solo ahí lograremos cambiar lo que de verdad importa.
  13. Yo amo mucho a mi país y me enfrento con otros que aman mucho a su país. No tiene sentido. Quien se enfrenta de esa manera, tiene mucho camino que recorrer si quiere conseguir el cambio que de verdad importa.
  14. La distracción está bien, pero en la distracción no hay crecimiento. Cuantos más estímulos externos tenemos, más lejos estamos de nosotros mismos. Y esto no es algo que viene ahora con la tecnología. El que quiere distraerse se distrae.
  15. Leí hace poco sobre el MÉTODO RAIN (Reconocer, aceptar, investigar y no identificarse). Reconozco que tengo un problema nutricional, lo acepto, investigo sobre él pero no me identifico. Me gusta y me ayuda a cambiar lo que importa.
  16. Cuando dejamos de regirnos por lo que nos dicta la sociedad, la religión y otros macroinfluenciadores (concepto mío) empezamos a ser libres: en lugar de fijarnos nosotros en lo que nos dicen que tenemos que hacer, el mundo se fija en nosotros y en “qué es lo próximo que vamos a hacer”. En ese proceso es cuando surgen las dudas, los miedos… ¡Claro! Si no damos el paso, no tenemos miedos ya que todo está marcado. Pero, si das el paso, es un proceso maravilloso que una vez superado, crea adicción (en el buen sentido) ya que los resultados del cambio son altamente satisfactorios.
  17. Deja de ver la relación que tienes con la cultura como tu relación principal y pásala a secundaria, procede a ver la relación que tienes con la vida.
  18. El cambio pasa por forzar la voluntad de uno mismo. Necesitamos energía para cambiar pero por lo general tenemos falta de energía para el cambio. Es curioso, tenemos mucha energía para ciertas actividades pero no tenemos para el cambio. Mientras no cambiemos lo que realmente nos importa tendremos conflicto interno, es decir, la diferencia entre lo que hay y lo que debería ser.
  19. No existen creencias buenas o malas, sino limitantes o poderosas.
  20. La crisis del COVID es terrible, pero nos ha dado, nos da y nos dará a muchos la oportunidad de reinventarnos, de recolectar y de empezar a vivir conscientes.
  21. Lo ideal es cambiar con el aprendizaje pero, el ser humano está acostumbrado a cambiar a palos.
  22. Si queremos cambiar lo importante, debemos centrarnos en “lo superior” para mejorar “lo inferior”.
  23. And “last but not least”: me encanta, para entender el cambio, la autobiografía en 5 capítulos breves de Portia Nelson.
 

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