Autor: Jaime López-Chicheri Mirecki
Hay quienes rezan con las manos juntas.
Otros lo hacen con los ojos llenos de dudas, en medio del tráfico o frente a una taza de café.
Este libro es para ellos.
No se lo digas a nadie, pero a veces creo, no es un tratado de fe.
Es un viaje íntimo, valiente y profundamente humano por los territorios del alma, guiado por alguien que no tiene todas las respuestas, pero no ha dejado de hacerse preguntas.
El autor nos invita a recorrer su camino espiritual sin mapas, desde los rezos de infancia con una mujer que olía a Nenuco, hasta encuentros místicos con la meditación, la ayahuasca, el dolor y la muerte.
Un testimonio rebelde y tierno a la vez, donde Jesús aparece sin dogma y la fe se cuela por las rendijas de lo cotidiano.
Este libro no busca convencerte de nada. Solo quiere que te reconozcas en él. Que respires. Que recuerdes. Que te permitas, aunque sea en silencio, creer un poco.
Jaime López-Chicheri Mirecki es un alma inquieta con vocación de guía.
Emprendedor, mentor y coach, lleva años acompañando a personas y comunidades en su camino de crecimiento personal y profesional. Pero si tuviera que definirse con una sola palabra, quizá elegiría buscador.
Formado en el mundo de la hostelería el marketing y el crecimiento personal, su verdadera escuela ha sido la vida: los viajes, los silencios, los encuentros inesperados, las pérdidas, los retiros, las conversaciones con lo invisible.
Desde la meditación Vipassana hasta los cantos de Hakuna, desde ceremonias chamánicas hasta charlas con sadhus, curas y pastores, su camino ha sido todo menos lineal. Y sin embargo, profundamente coherente.
En este libro, Jaime no pretende convencer, sino compartir. No predica, recuerda. No escribe como quien enseña, sino como quien se desnuda para que otros también se atrevan.
No se lo digas a nadie, pero a veces creo es el testimonio de un hombre que ha dudado de todo —incluso de sí mismo— y, aun así, ha decidido seguir creyendo.
En el amor.
En lo sagrado.
En lo que no siempre se ve, pero siempre se siente.
Puedes seguir su camino en jaimechicheri.com, aunque lo más probable es que lo encuentres paseando en silencio, hablando con Dios al amanecer.